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El Estrecho que Mueve los Mercados: Geografía, Energía y Riesgo Financiero

Hay un punto en el mapa que mide 39 kilómetros de ancho en su parte más estrecha. No es una capital financiera, no es sede de ningún banco central, no alberga ninguna bolsa de valores. Sin embargo, cuando ese punto se cierra, el mundo entero lo siente en los precios, en los spreads, en las tasas y en los portafolios.

El Estrecho de Hormuz lleva semanas en el centro de la conversación global. Lo que comenzó como un conflicto geopolítico en Medio Oriente se convirtió rápidamente en una lección en tiempo real sobre cómo la geografía puede convertirse en el factor de riesgo más relevante para los mercados financieros. Entender qué fluye por ese estrecho, hacia dónde va, y qué pasa cuando se interrumpe, es hoy una herramienta indispensable para cualquier persona que gestione capital o tome decisiones de inversión.



Un embudo con pocas alternativas

El Estrecho de Hormuz conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y el Mar de Arabia. Es la única salida marítima para varios de los mayores productores de energía del mundo: Arabia Saudita, Irak, Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin e Irán. En 2025, según la Agencia Internacional de Energía, aproximadamente 20 millones de barriles diarios de crudo y productos petroleros transitaban por el estrecho, lo que equivale al 25% del comercio marítimo mundial de petróleo y cerca del 20% del consumo global total de hidrocarburos líquidos.

El gas natural licuado cuenta una historia igual de concentrada. Qatar, el segundo mayor exportador mundial de GNL, enviaba el 93% de sus exportaciones a través del estrecho. Los Emiratos, el 96%. Juntos representaban casi una quinta parte del comercio global de GNL, con alrededor del 90% destinado a mercados asiáticos.

Las alternativas son escasas y limitadas. Solo Arabia Saudita y los Emiratos cuentan con oleoductos capaces de redirigir crudo sin pasar por el estrecho, con una capacidad combinada disponible de apenas 3.5 a 5.5 millones de barriles diarios, es decir, menos del 30% del flujo normal. Para el GNL no existe ruta alterna. Si el estrecho se cierra, Qatar y los Emiratos no tienen otra forma de llevar su gas al mundo.


Lo que ocurrió y cómo reaccionaron los mercados

El 28 de febrero de 2026, tras una operación militar de Estados Unidos e Israel contra Irán, la Guardia Revolucionaria iraní declaró el estrecho cerrado al tránsito occidental. El tráfico de buques tanqueros colapsó casi de inmediato: de un promedio histórico de 138 tránsitos diarios, el 7 de marzo solo un buque comercial cruzó el estrecho.

Los mercados respondieron con la velocidad que caracteriza a los shocks de oferta reales. El Brent, que cotizaba cerca de los 71 dólares por barril el 27 de febrero, escaló a 94 dólares hacia el 9 de marzo y continuó subiendo hasta superar los 120 dólares, según datos del IEA Oil Market Report de abril. QatarEnergy declaró fuerza mayor sobre todas sus exportaciones. Los precios del GNL en mercados asiáticos subieron de forma abrupta. Las primas de seguro en rutas de alto riesgo como el propio estrecho aumentaron entre 25% y 50%, según EY.

El IEA documentó en su reporte de abril que el suministro global de petróleo cayó 10.1 millones de barriles diarios en marzo, la mayor disrupción en la historia del mercado petrolero moderno. UNCTAD estimó que el crecimiento del comercio mundial de mercancías, que venía en 4.7% en 2025, se desaceleraría a entre 1.5% y 2.5% en 2026 como consecuencia directa.


El mecanismo de transmisión: cómo llega a los portafolios

Un shock energético de esta magnitud no se queda en el mercado de petróleo. Se transmite al resto de la economía a través de varios canales que afectan directamente a los portafolios de renta fija y renta variable.

El primero es la inflación. Precios de energía más altos elevan los costos de transporte, manufactura y producción agrícola. La OCDE revisó al alza su proyección de inflación para Estados Unidos en 1.2 puntos porcentuales, llevándola al 4.2% para 2026. El combustible de aviación alcanzó los 195 dólares por barril. La Fed, que venía con espacio para recortar tasas, se encontró atrapada: su propio comunicado de marzo reconoció explícitamente que el conflicto en Medio Oriente introduce incertidumbre para la economía estadounidense, y J.P. Morgan Global Research proyecta que el próximo movimiento del banco central podría ser una subida de tasas en 2027, no un recorte.

El segundo canal es el crédito soberano en mercados emergentes. UNCTAD advirtió que las ramificaciones financieras para países en desarrollo incluyen caída en precios de activos, depreciación cambiaria y aumento en el costo del endeudamiento externo, precisamente en un contexto donde 3.4 billones de personas viven en países que ya destinan más recursos al servicio de su deuda que a salud o educación. El IMF recortó su proyección de crecimiento para el Medio Oriente y Norte de África en 2.8 puntos porcentuales, y para mercados emergentes en general estimó que el impacto sería casi el doble que el sufrido por economías avanzadas.

El tercer canal es el diferencial de exposición entre economías. No todos los países son iguales frente a un shock de Hormuz. Los importadores netos de energía, la mayoría de Asia emergente, gran parte de Europa y muchas economías centroamericanas, absorben el golpe directamente en sus cuentas externas y en su inflación importada. Los exportadores de commodities, como Brasil, vieron el efecto contrario: el Ibovespa cerró el primer trimestre de 2026 con una ganancia de 16.35% y el real se fortaleció, mientras que economías importadoras de petróleo sufrieron exactamente lo opuesto.


La geografía como variable de portafolio

Lo que el Estrecho de Hormuz ilustra con una claridad poco habitual es un principio que con frecuencia se subestima en el análisis de riesgo financiero: la geografía no es solo contexto, es una variable. Un punto en el mapa puede concentrar tal volumen de flujos que su interrupción reescribe las expectativas de inflación, recalibra la política monetaria global y diferencia el desempeño de activos entre regiones enteras.

La capacidad de desvío es limitada y no ha sido probada a gran escala. Arabia Saudita ha estado desviando crudo por el oleoducto Petroline hacia Yanbu en el Mar Rojo, pero esa ruta solo cubre una fracción del flujo normal. Para el GNL no existe sustituto. Y si la ruta del Mar Rojo también se viera comprometida por actividad Huthi, como señala Kpler como uno de los riesgos de mercado más inmediatos, la presión sobre los precios escalaría a un nivel cualitativamente distinto.

Los mercados financieros han incorporado parte de este riesgo en los precios actuales. Pero la historia de los embudos energéticos sugiere que la mayor parte del ajuste ocurre cuando la disrupción ya está en marcha, no antes. Comprender la geografía de los flujos de energía no elimina esa asimetría, pero permite anticiparla. Referencias

 

[1] IEA. (2026). Strait of Hormuz — Oil Security and Emergency Response. https://www.iea.org/about/oil-security-and-emergency-response/strait-of-hormuz 

[2] IEA. (2026, abril). Oil Market Report — April 2026. https://www.iea.org/reports/oil-market-report-april-2026 

[3] EIA. (2025). Amid regional conflict, the Strait of Hormuz remains critical oil chokepoint. https://www.eia.gov/todayinenergy/detail.php?id=65504 

[4] UNCTAD. (2026). Hormuz disruption deepens global economic strain across trade, prices and finance. https://unctad.org/news/hormuz-disruption-deepens-global-economic-strain-across-trade-prices-and-finance 

[5] IMF. (2026, abril). World Economic Outlook — April 2026: Global Economy in the Shadow of War. https://www.imf.org/en/publications/weo/issues/2026/04/14/world-economic-outlook-april-2026 

[6] IMF — Middle East and Central Asia Department. (2026, abril). Regional Economic Outlook. https://www.imf.org/-/media/files/publications/reo/mcd-cca/2026/english/text.pdf 

[7] EY — Parthenon Geostrategic Business Group. (2026, abril). Geostrategic Analysis: April 2026. https://www.ey.com/en_gl/insights/geostrategy/geostrategic-analysis 

[8] J.P. Morgan Global Research. (2026). What's the Fed's Next Move? https://www.jpmorgan.com/insights/global-research/economy/fed-rate-cuts 

[9] Kpler. (2026, abril). Iran War and the Strait of Hormuz: Oil Market Implications Six Weeks In. https://www.kpler.com/blog/iran-war-and-the-strait-of-hormuz-oil-market-implications-six-weeks-in 

[10] Wikipedia. (2026). 2026 Strait of Hormuz Crisis. https://en.wikipedia.org/wiki/2026_Strait_of_Hormuz_crisis 

[11] Wikipedia. (2026). Economic Impact of the 2026 Iran War. https://en.wikipedia.org/wiki/Economic_impact_of_the_2026_Iran_war 

[12] Al Jazeera. (2026, abril). IMF cuts global growth forecast during Hormuz blockade. https://www.aljazeera.com/economy/2026/4/14/imf-cuts-global-growth-forecast-during-hormuz-blockade

 
 
 

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